miércoles, diciembre 2

1929: Jueves negro

Por Diana Gómez

Foto: lacerca.com

Tras su triunfo en la Primera Guerra Mundial, la potencia mundial gozaba de beneficios que fueron temporales para su economía. Comparada con la desastrosa situación de Europa, su vida económica y social fue de prosperidad; crecían sus exportaciones y su influencia política internacional; sus ciudades gozaban de crecimiento sostenido y de bienestar, pero todo eso un día se derrumbó y provocó: la gran depresión.

Nadie imaginaba este suceso, un hecho sin precedentes que no parecía tener explicación; 24 de octubre, la Bolsa de Valores de Nueva York se vino abajo de forma desastrosa y repentina. Fue el inicio de una ruina económica que, durante las siguientes décadas, hundió al imperialismo estadounidense y acabó con la prosperidad que hasta entonces se había vivido en la Unión Americana.

Durante la década de los veintes, el país se dedicó a la producción y adquisición de bienes de consumo propios de una economía industrial moderna. La radio hizo su aparición a la vez que la industria hotelera se consolidaba; fue la época del automóvil y del bienestar familiar, la autosuficiencia y el empleo mantenían una armonía capitalista que faltaba en otros países. 

La recuperación económica de los países europeos y de sus mercados tradicionales, fue una de las causas de dicho acontecimiento catastrófico para Estados Unidos. La sobreproducción y la falta de planificación en las exportaciones estadounidenses fue otro factor, así como la inestabilidad monetaria en los países europeos.

Tanto los desajustes financieros, la acumulación de enormes capitales en manos de magnates, quienes amasaban fortunas multimillonarias de las cuales pendía la reinversión se sumó a las consecuencias de dicha catástrofe. No obstante, el sistema de compras a largos plazos y el exceso de productos en tiendas departamentales, que no eran adquiridos por el público con la misma velocidad con que se fabricaban y almacenaban, fue un factor más.

¿Por qué el crack?

Al término de la Primera Guerra Mundial, ya mencionado con anterioridad, Europa quedó devastado pues se enfrentaba a varios pagos tales como los destinados para la reconstrucción de sus infraestructuras. Fue entonces que Estados Unidos le ayudó de forma económica al desembolsar bastante dinero y recursos.
La potencia mundial surtía los mercados europeos y controlaba el comercio internacional; era el principal acreedor en América y Europa.

Foto: Economipedia.com

A causa de esto, la gente empezó a ganar más y más dinero, pues el beneficio de la ayuda prestada a Europa le traía muchas ganancias a la unión americana. Eso, hasta que llegó el momento en que todo se derrumbó; se empezaron a retirar fondos, provocando que la bolsa cayera de forma drástica, generando miedo y desconfianza en la gente, ocasionando así que éstas empezaran a retirar su dinero de la bolsa.

Fue así que Estados Unidos decidió retirar su apoyo dejando de exportar productos a Europa, causando una reacción en cadena. Provocando el Jueves negro y, como consecuencia, un efecto mariposa que se extendió a Sudamérica, Europa y Australia.

Consecuencias

 Entre las secuelas más graves que generó la crisis de 1929 destacan:

-La quiebra de bancos y de la industria hotelera y turística, así como de exportaciones estadounidenses.

-El desempleo y el endeudamiento que esta situación generó agravaron el malestar social.

-Surgieron negocios turbios ante la desesperación de la población.

-La proliferación del whisky clandestino y las mafias en numerosas ciudades norteamericanas.

-Quiebra generalizada de empresas y bancos en Estados Unidos.

-Violencia civil: depresión social y económica.

Solución

En 1932 el presidente Franklin Delano Roosevelt emprendió un programa emergente para la recuperación denominado “New Deal (Nuevo Trato)”. El Estado tomó las riendas de la economía y estableció topes agrícolas e industriales para evitar la sobreproducción, una medida más estándar en los de las economías socialistas, pero contrario a las aspiraciones del liberalismo económico. Así, el Estado asignaba jugosas partidas presupuestarias para sostener un seguro de desempleo y para dar ocupación a los ciudadanos, pero este gasto no generaba una plusvalía ni favorecía la recuperación de excedentes para la exportación. La deuda de esta nación se incrementaba.

Foto: es.wikipedia.org

De esta manera continúo la situación crítica de Estados Unidos durante años y fue hasta que el mundo manifestó síntomas de una nueva conflagración cuando, hacía 1936, la industria armamentista estadounidense marcó el fin de la depresión y una nueva era de alta productividad.

¿Sabías que…? En 1930 Alemania a consecuencia de la desaparición de la financiación exterior provocó la aparición del nacional-socialismo llegando al poder Adolf Hitler.

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