sábado, diciembre 5

Anticonceptivos hormonales: ¿Qué debo saber de cada uno?

Por Brenda Gil

Imagen de Marie Claire

Iniciar una vida sexual activa conlleva muchas responsabilidades, sobre todo si aún no está en tus planes tener un bebé. Por esto, es importante conocer las opciones que tienes a tu disposición para prevenir un embarazo.

Los anticonceptivos hormonales evitan que el ovario logre madurar un óvulo para que no se pueda producir un embarazo. En palabras de la ginecóloga y especialista en planificación familiar, Frances E. Casey:

«Los métodos hormonales previenen el embarazo principalmente deteniendo la liberación de óvulos por parte de los ovarios o manteniendo una densidad tan espesa de la mucosidad en el cuello uterino que los espermatozoides no pueden atravesarlo y entrar en el útero. De este modo, los métodos hormonales evitan que el óvulo sea fecundado.»

Es importante tener en cuenta que todos los contraceptivos de este tipo generan efectos secundarios además de tener restricciones de uso similares.

Las hormonas anticonceptivas pueden ser:

  • Tomadas por la boca (anticonceptivos orales)
Imagen de iStock

Se llaman comprimidos combinados, aunque se les conoce como “la píldora”, y contienen una versión comprimida de las hormonas progestina y estrógenos, o bien progestina sola. Suelen tomarse una vez al día durante 21 a 24 días, permitiendo la llegada de la menstruación durante el periodo en que se interrumpe su consumo.

Existen otros comprimidos combinados que se ingieren con distinta periodicidad. Algunos deben ser tomados todos los días por 12 semanas y luego se dejan de tomar 1 semana, por lo que la menstruación solo se presenta 4 veces al año. Otros productos requieren tomar una píldora cada día, eliminando los sangrados programados “menstruación” y volviéndolos espontáneos.

Algunas ventajas de estos anticonceptivos es que son fiables, pueden reducir la aparición de: cólicos menstruales, quistes ováricos, infecciones de las trompas de Falopio, osteoporosis y cáncer del útero o de ovarios.

No obstante, hay que tener en cuenta los efectos secundarios de estos contraceptivos: ocasionan sangrado entre periodos mientras el organismo se adapta a las hormonas, pueden generar: náuseas, depresión, retención de líquidos, hipertensión arterial y migrañas.

De igual manera, es importante acudir con un médico para asegurarse de que este método anticonceptivo no perjudique tu salud o pierda efectividad gracias a otros medicamentos que se suela ingerir.

  • Introducidas en la vagina (anillos vaginales)
imagen de Mujer Integra

El anillo vaginal es un pequeño dispositivo hecho de plástico que contiene estrógenos y progestina. Se coloca en la vagina y permanece ahí durante 3 semanas. Al terminar dicho plazo es retirado por 1 semana para después colocar uno nuevo.

La mujer puede introducir y retirar dicho anticonceptivo personalmente; es comercializado en un solo tamaño y puede colocarse en cualquier parte de la vagina. Además, el anillo no se disuelve ni puede ser empujado demasiado lejos.

Los efectos secundarios, los efectos sobre el riesgo de ciertos trastornos y las restricciones de uso son similares a los de los anticonceptivos orales, por lo que también es recomendable asistir con un médico antes de decidir utilizarlo.

  • Aplicadas a la piel (parche)
Imagen de Web Consultas

Los parches cutáneos anticonceptivos, al igual que los anillos vaginales, contienen estrógenos y progestina, y son considerados como productos efectivos, pues según la doctora Casey:

«Alrededor del 0,3% de las mujeres que utilizan uno de estos métodos según las instrucciones quedan embarazadas durante el primer año de su uso.»

Sin embargo, se debe tener en cuenta que el parche posiblemente sea  menos efectivo en una persona con sobrepeso.

 Estos productos se adhieren a la piel con un adhesivo. Permanecen en su   lugar durante 1 semana y después de ser retirado se sustituye por uno  nuevo en otra zona de la piel. Debe aplicarse el mismo día de la semana por 3 semanas y luego se suspende su uso por 1 semana.

Al igual que con los anillos vaginales, los efectos secundarios, los        efectos sobre el riesgo de ciertos trastornos y las restricciones de uso     son similares a los de los anticonceptivos orales, por lo que también es recomendable asistir con un médico antes de decidir utilizarlo.

  • Implantadas debajo de la piel
Imagen de Cosmopolitan

Los implantes anticonceptivos son un bastoncillo que libera progestina lentamente en el torrente sanguíneo. Generalmente éstos son eficaces durante un período de 3 a 5 años.

Dichos dispositivos deben ser instalados por un médico, el cual adormece la piel en la parte interna del brazo por encima del codo para después colocar el implante con ayuda de una especie de aguja llamada trócar. No es necesario realizar una incisión ni puntos de sutura durante el procedimiento.

Cabe resaltar que sus efectos secundarios más frecuentes son la presencia de menstruaciones irregulares o su ausencia total. En consecuencia muchas mujeres deciden retirarse el implante, procedimiento en el cual el médico debe practicar una incisión en la piel para así retirarlo.

  • Inyectadas en el músculo
Imagen de Computer Hoy

Consta de la inyección de una progestina llamada acetato de medroxiprogesterona realizada por un médico una vez cada 3 meses.

Sus efectos secundarios, al igual que los de otros métodos contraceptivos, varían según el organismo de quien los utiliza. Alrededor del 33% de las mujeres que optan por este tipo de producto no presenta sangrado menstrual en los primeros 3 meses después de su primer aplicación, mientras que otro tercio de las pacientes presenta menstruaciones irregulares y manchado durante más de 11 días al mes. Sin embargo, tras 2 años de su uso, el 70% de las mujeres no presenta ninguna menstruación.

También es posible que se aumente de 1,5 kg a 4,8 kg de peso durante el primer año de uso y se siga aumentando con el tiempo, por lo que se recomienda limitar el consumo de calorías y aumentar el ejercicio físico.

Por otra parte, el uso de acetato de medroxiprogesterona trae como beneficios la reducción del riesgo de desarrollar cáncer del útero, enfermedad inflamatoria pélvica y anemia ferropénica.

Imagen de Clue

Antes de elegir un método anticonceptivo hormonal se debe analizar cuál va más de acuerdo con el estilo de vida que se lleva para así poder consumirlos con la constancia que éste requiere.

No olvides acudir con tu médico de cabecera para que guíe tu decisión y así prevenir los riesgos que cada método conlleva.

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